αυγή

       La noche está muriendo. Vuelves a casa por calles azuladas que inspiran canciones y ese tipo de ideas que sólo parecen buenas antes de que salga el sol. La ciudad está invadida por palomas y sus súbditos semiborrachos que vuelven a casa, real o imaginaria.

       Sigues andando, te adelanta una chica fantasma en bicicleta. Supones que, como todos, en el fondo va en busca de significado. Te preguntas si hay más probabilidades de encontrarlo en un trabajo de esos que comienzan en la frontera entre tarde y pronto; o en el fondo de una botella de vodka de caramelo.

       Una sonrisa sin dueño te mira como burlándose de la supuesta exclusividad de tus pensamientos. Hay mástiles de fragata asomando de las azoteas de los edificios. Piensas que es curioso que haya una calle de barcos en tu barrio, nunca la habías visto. Hacia dónde irá la flota, te preguntas. Tal vez en la misma dirección que la chica fantasma.

       Todo parece moverse en dirección a algún concepto, nada se queda en el mismo sitio mucho más de un parpadeo. Incómodo, pero necesario; la vida no funcionaría si todo se quedara donde estaba antes. Las obras de la calle de al lado se mueven hacia alguna clase de final, el instituto de la izquierda se mueve hacia alguna clase de vejez, y la chica con tacones envuelta en papel de aluminio que acaba de salir del metro se mueve hacia alguna clase de perfección. Su propio concepto de perfección. O más bien hacia el concepto que ella cree que el mundo tiene, que es ligeramente más peligroso.

       Una cucaracha te saluda, y la sonrisa sin dueño observa tu sobresalto y parece todavía más burlona. Siempre hay alguna razón para burlarse de cualquiera, piensas, y le devuelves la sonrisa, riéndote de su ausencia de dueño.

       El azul de las calles se va convirtiendo en amarillo, sin pasar por verde, de alguna manera. Es hora de dormir, piensas.

       Dormir, tal vez soñar.

This entry was posted on domingo, 15 de julio de 2012. You can follow any responses to this entry through the RSS 2.0. You can leave a response.

One Response to “αυγή”

KATREyuk dijo...

Precioso,
sencillamente mágico,
no se me ocurre qué más decir.
Un saludo